El objetivo, la verdadera joya de nuestro equipo fotográfico

El objetivo recoge los rayos procedentes de la escena y los proyecta en la película. Parece una cosa muy sencilla, pero el objetivo es probablemente la parte más delicada de cualquier cámara. Para muchos fotógrafos, el cuerpo de la cámara no es más que una cosa a la que se sujeta el objetivo, y éste es el instrumento del que se sirve la mirada creativa.

Hoy en día en la gran mayoría de las cámaras el objetivo es intercambiable. La característica más importante de un objetivo es su longitud focal, es decir, la distancia que hay entre el centro óptico del objetivo y el lugar en el que enfoca la imagen (también llamado plano focal). La longitud focal determina el aumento o tamaño de la imagen formada en la película y el ángulo de cobertura o proporción de la escena que se abarca desde un punto determinado. En la práctica, la longitud focal determina también la perspectiva de la imagen, es decir, la relación entre los tamaños de los objetos situados en el primer plano y en el fondo.

Los fotógrafos hablan de “rapidez” o la “luminosidad” del objetivo. Esta característica describe la cantidad de luz que deja pasar; la apertura máxima de los objetivos luminosos es muy grande y por ello dejan pasar mucha luz; asimismo, las ópticas “lentas” se caracterizan por una apertura máxima reducida. Los objetivos muy luminosos tienen casi siempre mayor diámetro que los menos luminosos de igual longitud focal, y suelen ser más caros.

Los objetivos se clasifican por su longitud focal en normales, teles y gran angulares. También hay objetivos especiales cuya aplicación viene determinada por otras características.

Objetivos normales

Los objetivos normales tienen una longitud focal igual o casi igual al diámetro de la película con la que se utilizan. Así, el objetivo normal para una película de 35 mm tiene una longitud focal de 50 mm; en el formato 6 x 6 cm, el objetivo tendría una longitud focal entre 75 y 85 mm; y en el caso de una cámara de 9 x 12 cm sería de entre 135 y 165 mm. El objetivo normal podemos decir que es el centro del espectro de longitudes focales, y debe su nombre a que cubre un ángulo aproximadamente igual al del ojo humano. 

De este tipo de objetivo siempre debemos tener alguno entre nuestro equipo y el que casi siempre se elige al comprar una cámara nueva, dado que es muy versátil para la fotografía del tipo general.

Objetivos gran angulares

Los objetivos gran angulares tienen una longitud focal menor que los objetivos normales. En formato 35 mm son de uso frecuente las focales de 35, 28, 24 y 20 mm. Por debajo de este valor, casi todos los objetivos proyectan una imagen circular muy deformada (pero muy creativa y divertida), de ahí que se llamen objetivos “ojo de pez”. Los gran angulares cubren un ángulo más abierto que los normales. Aumentan menos la imagen y dan sensación de profundidad, porque separan mucho el fondo del primer plano.

Son ópticas muy útiles en fotografía de paisajes y siempre que se quieran reproducir panorámicas extensas. También se emplean con frecuencia en espacios reducidos en interiores o de fotografía callejera, donde otros objetivos no tendrían cobertura suficiente. Como deforman la imagen, los objetivos ojo de pez se reservan para crear efectos gráficos especiales. A muchos fotógrafos les gusta fotografiar personas con gran angular y desde muy cerca; de este modo se logra una sensación de inmediatez que comunica mucha fuerza a la imagen.

Teleobjetivos

Los teleobjetivos tienen una longitud tienen una longitud focal superior a la de los objetivos normales. En el formato 35 mm son teles de uso común los de 85, 105, 135, 200, 300, 400, 500, 600, 1.000 y 1.200 mm. Un teleobjetivo estrecha el ángulo de visión y amplía la imagen, y la hace parecer más cercana. Cuanta mayor es la longitud focal, tanto menor es el ángulo de cobertura y tanto mayor el aumento. Estos objetivos tienen además la propiedad de aplanar o comprimir la perspectiva, pues reducen la diferencia aparente de tamaño entre los objetos del primer plano y el fondo, que parecen por ello estar muy cerca unos de otros.

Estas óptica se utilizan sobre todo para ampliar el objeto cuando es imposible acercarse a él. Sus aplicaciones comunes podrían ser la fotografía de naturaleza, la deportiva y de espectáculos.También los teleobjetivos más cortos se pueden utilizar en fotografía de retratos, porque crean una perspectiva muy favorecedora.

El objetivo es el principal instrumento de control de la perspectiva. Siendo la perspectiva el tamaño relativo con que se reproducen los objetivos del primer plano y el fondo. Si probamos a fotografiar una misma escena con varios objetivos distintos, alejando y acercando la cámara de manera que el sujeto del primer plano no cambie de tamaño, podemos comprobar como los objetos del fondo adquieren tamaños muy diversos. Los objetivos gran angulares magnifican el primer plano y la distancia entre éste y el fondo; los teleobjetivos desplazan la atención hacia el fondo y acortan la distancia aparente al primera plano.

Como resumen, los objetivos gran angulares nos dan sensación de profundidad alejando el fondo, los objetivos normales mantienen el fondo como lo vemos con nuestros ojos y los teleobjetivos nos acercan el fondo.

También podemos catalogar los objetivos según sus funcionalidades. Por ejemplo, objetivos zoom, objetivos macro, objetivos descentrables.

Objetivos zoom

Los objetivos zoom son de longitud focal variable, dentro de ciertos límites. Una gama de focales habitual es la comprendida entre 35 y 135 mm; tener un objetivo de este tipo sería como tener un objetivo  de 35 mm y otro de 135 mm y todos los intermedios. Los objetivos de focal variable o zoom son muy habituales, dado que nos proporcionan en un solo objetivos varios tipos de focales y nos evitan ir cargados con varios objetivos en la bolsa.

Muchos zooms tienen ademas la posibilidad de una posición macro que permite fotografiar ha distancias muy cortas. Aun con las enorme flexibilidad que nos proporcionan este tipo de objetivos no son la respuesta a todas las necesidades. Son casi siempre menos luminosos que los de focal fija y más grandes.

Objetivos especiales

Hay muchos objetivos especiales o de usos muy específicos. Los objetivos macro, por ejemplo, están diseñados para fotografiar a distancias muy cortas. Un verdadero objetivo macro debe tener una distancia de enfoque mínima suficiente para reproducir el objeto a tamaño natural. Existen objetivos con el “apellido” macro que ofrecen esa posibilidad pero con una calidad de la imagen inferior a la de un macro puro. Casi todos los objetivos macro tienen unas longitudes focales entre 50 y 200 mm. Los objetivos macro tienden a ser algo menos luminosos que los normales. Este tipo de objetivos son muy utilizados en fotografía de naturaleza.

En arquitectura, y siempre que sea necesario controlar la perspectiva, se usan objetivos descentrables, provistos de un mecanismo que desplaza la óptica en horizontal o en vertical. Los hay también corregidos especialmente pare fotografiar objetos planos como cuadros.

 

Elección de un objetivo

Aquí valen, a la hora de elegir un objetivo a comprar, todas las consideraciones que tuvimos a la hora de elegir una cámara: el uso que le vamos dar y el presupuesto. 

Es buena idea empezar por objetivos algo comunes (objetivos normales básicos) e ir añadiendo otros objetivos a nuestro equipo a medida que vayan siendo necesarios. Pero esto no siempre puede ser acertado, especialmente si nuestro presupuesto nos permite adquirir dos objetivos, entonces podría ser más acertado adquirir un teleobjetivo y un gran angular. 

En muchas ocasiones, la luminosidad es una consideración tan importante como la longitud focal. Muchas marcas ofrecen dos o más modelos de la misma longitud pero de abertura máxima distinta. Si pensamos que vamos a fotografiar habitualmente en condiciones de débil probablemente merecerá la pena adquirir un objetivo luminoso. Las combinaciones pueden ser tantas como nuestras necesidades y posibilidades de ahí que sea bueno dejarnos aconsejar.

Es bueno pedir consejo a profesionales del sector. En las tiendas especializadas de fotografía nos atienden gente con mucha experiencia y conocimiento, que nos pueden ayudar a tomar la decisión más acertada para nuestras necesidades. Nunca dejemos de entrar a preguntar o a dejarnos aconsejar en las tiendas de fotografía. 

También podemos pedir consejo a otros aficionados. En paginas de Facebook como la nuestra, hay una comunidad de fotógrafos, tanto aficionados como profesionales, que pueden ayudarnos a la hora de solucionar nuestras dudas.

  

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