La fotografía estereoscópica fue un negocio floreciente a mediados de siglo XIX. Desde entonces su popularidad fue en descenso. Sin embargo, la comercialización del sistema Nimslo en los años 80 por la empresa  americana Nimstec (Atlanta) revitalizó el mundo estereoscópico en la fotografía. Echemos un vistazo a la historia de la fotografía en relieve o estereoscópica.

Cámara Rouch de placas húmedas. 1858

La fotografía estereoscópica hace la ilusión de una tercera dimensión y de profundidad en el visionado de una copia. Esto es no es habitual, dado que estas tres dimensiones se pierden en la mayoría de las fotografías y pinturas, en las cuales sólo el largo y el alto pueden ser reproducidos con precisión. En una fotografía, los postes telefónicos puede parecer plantados en la cabeza de una persona cuando toda la dimensión de la profundidad se tiene que comprimir en un solo plano, como ocurre en la fotografía normal. Por el contrario, esto no ocurriría en una fotografía estereoscópica (o en 3d) ya que en ella los postes aparecerían claramente alejados de las cabezas.

Nada nuevo

Las ideas acerca de la fotografía estereoscópica no son nada nuevo. 280 años antes de Cristo, Euclides describió cómo la visión de la tercera dimensión (estereoscópia) dependia de la capacidad del cerebro para fundir dos imágenes ligeramente diferentes producidas por la separación de los ojos.

Las primeras fotografías estereoscópicas se hicieron hace más de 180 años y todavía hoy en día hay fotógrafos que realizan experiencias con este tipo de fotografía.

Toma y visión

Tradicionalmente la fotografía estereoscópica supone la toma de un par de fotos hechas desde posiciones ligeramente diferentes. Normalmente, la separación entre las dos posiciones desde donde se toman las fotos corresponde con la distancia existente entre los ojos de una persona.

Para recrear la impresión de profundidad, la técnica para visualizar este tipo de  fotografías debe permitir que cada ojo vea tan sólo una de las dos fotografías del par. Realizada correctamente esta técnica en color, el resultado puede ser tan realista como la escena original. Las primeras fotografías estereoscópicas se realizaban con una sola cámara que se movía ligeramente entre la primera y la segunda toma. No obstante esta técnica era tediosa e inviable para sujetos en movimiento.

Una técnica ligeramente mejor que ésta consistía en situar dos cámaras iguales, una junto a la otra, quitando la tapa de los dos objetivos al mismo tiempo.

Al principio de la segunda mitad del siglo XIX se introdujeron las cámaras con dos objetivos (cámaras binoculares o estereoscópicas). Estas producían dos imágenes juntas en una única placa de cristal. Todas las cámaras estereoscópicas subsiguientes se basaron en el principio de los dos objetivos. Se crearon también unos accesorios destinados a montarse delante de cualquier cámara, con el fin de producir dos imágenes en un solo cuadro, a los que se llamó “divisores de campo”. Sin embargo, su uso fue muy limitado, dado que no tuvieron una aceptación general.

Por otro lado, para visionar estas fotografías se utilizaban visores especialmente diseñados para esto. El original visor diseñado por Wheatstone en 1832 fue remplazado por el visor diseñado por Holmes, mucho más fácil de usar.

El visor de madera Holmes. 1862

En 1851, la propia reina británica Victoria mostró a su marido el príncipe Alberto su interés por las fotografías estereoscópicas durante la Gran Exposición (primera Exposición Universal) celebrada en Londres. Beard Claudot, Kilburn Mayall y Williams, renombrados y solicitados daguerrotipistas, tomaron fotografías del Palacio de Cristal en la propia Gran Exposición.

Los victorianos pronto llegaron a se fanáticos de las copias estereoscópicas que podia ver con el sencillo visor de Holmes. Unos diez millones de copias estereoscópicas se vendieron en Inglaterra. La London Stereoscopic Company y los hermanos Richard, de Francia, llegaron a tener en sus catálogos más de 100.000 fotografías. Y por primera vez la gente podía ver el mundo sin moverse de su casa de una forma muy realista.

Alrededor de 1870 el interés por las fotografías estereoscópicas se desvaneció interésdurante un corto periodo de tiempo, debido a la introducción de la llamada “Linterna Mágica”. Pero no obstante, revivió con la introducción por parte de Kodak de la película fotográfica en 1888, y continuó este resurgimiento hasta 1920, periodo durante el cual se vendieron muchos miles de cámaras estéreo. Francke y Heidecke, fabricantes de la Rolleiflex, comenzaron su carrera construyendo exclusivamente cámaras estereoscópicas. Ya en el año 1913, diez años antes de la Leica, los hermanos Richard lanzaron en Francia una cámara estéreo que se cargaba con película de cine de 35 mm.

La introducción de Kodachrome en 1930 reavivó el interés por el estéreo. Con la introducción del material polarizador de Polaroid, a finales de los años 30, fue posible la proyección de fotografías estereoscópicas. Y el resultado fue que en los siguientes 25 años, la fotografía estereoscópica, incluyendo las películas en color, alcanzó de nuevo una grandísima popularidad. Como consecuencia en la década de los 50 era posible adquirir docenas de modelos de cámaras estereoscópicas. Muchas de las cuales todavía se pueden adquirir en los mercados de segunda mano y en internet.

Entre estas se encontraba la simple pero efectiva cámara inglesa Wray, la Kodak estéreo, la Iloca o la TDC Colorist. Del modelo americano Realist llegaron a venderse más de 300.000 unidades. La Verascope F40 era de los mejores modelos fabricados y su precio era casi en doble que el de una Leica. La decadencia de las cámaras estereoscópicas fue otro de los facilitadores para la introducción definitiva de las cámaras SLR de 35 mm y la popularización de las copias en color.

Cámara Kodak Stereo. 1954 – 1959

La fotografía estereoscópica hoy totalmente olvidada, por el conocido auge de otras tecnologías, fue de gran popularidad. Así como de gran utilidad en el ámbito profesional, topógrafos, militares, científicos la utilizaron en su momento. Como curiosidad decir que hasta Aldrim y Armstrong llevaron cámaras estereoscópicas a bordo del Apolo en su misión espacial a la Luna en 1969.

Hoy en día podemos experimentar con la fotografía estereoscópica, o bien adquiriendo algunos de los modelos de los años 50 en mercadillos o tiendas de internet o adquiriendo modelos actuales como la divertidísima Holga 120 3D Stereo comercializada por Lomography.

Cámara Holga 120 3D Stereo.

Períodos importantes

1851: La fotografía estereoscópica se presenta en la Gran Exposición de Londres.

1858: La London Sterescopic Company llega a albergar en su archivo más de 100.000 fotos estereoscópicas.

1864: Declive de la fotografía estereoscópicas ante la aparición de la “Linterna Mágica”.

1888: Se rehace la popularidad con la introducción en el mercado de la película Kodak en rollos.

Años 50: Mayor resurgimiento emparentado con la popularidad de las proyecciones en color.

Años 80: Se presenta el sistema Nimslo. La holografía ofrece nuevas posibilidades.

Cámara Nimslo fabricada por Nimstec. 1980

Cámara Realist 45. 1955

Links de interés

London Stereoscopic Company

 

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